MOTRIL. — La crisis sanitaria en la Costa Tropical ha alcanzado un punto de inflexión. El servicio de Urgencias del Hospital Santa Ana de Motril, colapsado desde hace meses por una falta crónica de personal, se encuentra en un estado tan crítico que los médicos están valorando convocar una huelga indefinida para forzar una solución definitiva. Esta dramática medida refleja la desesperación de un colectivo exhausto que trabaja con solo tres facultativos para atender diariamente una media que supera los 250 pacientes y puede alcanzar los 300.
La alarma, que ha trascendido a las calles con manifestaciones masivas de ciudadanos, confirma que los reiterados avisos sindicales sobre el colapso del servicio no fueron atendidos a tiempo. Pese a que desde la Junta de Andalucía y la gerencia del hospital se insiste en que el servicio «se mantiene activo al cien por cien» y «no se va a cerrar», la realidad en los pasillos es la de un sistema sanitario público al límite de su resistencia.
El rostro de la crisis: tres médicos para toda una comarca
La situación actual es el resultado de años de déficit estructural de personal, agravado recientemente por la renuncia de facultativos y la imposibilidad de cubrir las bajas. Ya en mayo, el Sindicato Médico advertía de que cuatro médicos habían renunciado recientemente por la «presión insoportable», dejando al servicio «en jaque mate». Posteriormente, CCOO Granada detalló que, de una plantilla total prevista de 27 médicos, solo estaban en activo 14, y que cinco más abandonarían su contrato en junio.
Estos datos dibujan un panorama desolador para los profesionales que permanecen. «Solo tres médicos de guardia atienden una media diaria de 300 pacientes», denunció Baharet Ameni, delegada del Sindicato Médico, quien llegó a calificar el servicio como «un enfermo crónico paliativo que está a punto de morir». Esta sobrecarga, que triplica la de otros hospitales, tiene consecuencias directas: esperas de horas para los pacientes, imposibilidad de descansar para los médicos y un riesgo constante de errores médicos por agotamiento extremo.
La llegada del verano, con la población de la comarca multiplicándose por tres, convirtió una situación grave en una emergencia. Como lamentaba un sindicalista anónimo a Infocostatropical.com, «falta personal médico porque en el Hospital de Motril se trabajan muchas horas, se doblan turnos y se cobra poco. Por eso no hay médicos cualificados que quieran venir».
La respuesta de las instituciones: un plan de contingencia y promesas
Ante la presión social y profesional, el Área de Gestión Sanitaria Sur de Granada activó a finales de junio un «plan de contingencia» para los meses de julio y agosto. El gerente del hospital, Maximiliano Ocete, explicó que el plan implica «la coordinación de todos los profesionales del hospital», derivando casos a Medicina Interna, Traumatología y Pediatría, además de reordenar los espacios para agilizar los circuitos.
Desde la Consejería de Salud, el delegado provincial, Indalecio Sánchez-Montesinos, ha negado «rotundamente» cualquier cierre del servicio y ha calificado los rumores en ese sentido de «enorme irresponsabilidad». Aseguró que se contratará «lo que sea necesario» para reforzar el servicio y pidió «tranquilidad» y «confianza» a la población.
Sin embargo, estas medidas son percibidas por sindicatos y profesionales como un parche que no ataca la raíz del problema. Un profesional sanitario consultado por Infocostatropical.com fue contundente: la propuesta de reestructurar el servicio «es un buen propósito, pero si no hay personal suficiente y cualificado no sirve de nada». Critican que la solución pasa por ofrecer «contratos de calidad» y no por reorganizar al personal ya existente, cuyo desgaste es evidente.
La ciudadanía toma la calle
La inquietud por el estado de su principal hospital ha llevado a la ciudadanía motrileña a movilizarse de forma inédita. El pasado 27 de junio, cerca de un millar de personas se congregaron en la Plaza de las Mercedarias. La protesta no fue un hecho aislado. Desde entonces, decenas de personas realizan un rodeo diario al centro hospitalario a las 10 de la mañana para exigir una solución.
Las consignas «El Hospital no se vende, se defiende» y «Salud pública, gratuita y universal» resuenan en unas movilizaciones que critican la falta de presencia de la alcaldesa y el equipo de gobierno local ante un problema que afecta a toda la comarca. Los manifestantes recuerdan que, para los pueblos más alejados de la costa, un posible traslado a Granada en caso de emergencia podría ser «de vida o muerte».
Un futuro incierto con la huelga en el horizonte
Con el verano como telón de fondo, la amenaza de una huelga indefinida por parte de los médicos de Urgencias planea sobre el Hospital Santa Ana. Esta medida extrema es el último recurso de unos profesionales que se sienten ignorados y llevados al límite de su capacidad física y mental.
El conflicto ha trascendido lo laboral para convertirse en una cuestión de salud pública para los más de 180.000 habitantes del Área Sur de Granada. La solución, según todos los actores implicados salvo la administración, no pasa por planes de verano, sino por un compromiso estructural: aumentar la plantilla de forma permanente, mejorar las condiciones laborales para atraer y retener talento, y revalorizar una especialidad, la de Urgencias, que hoy nadie quiere elegir por su precariedad. El tiempo para evitar el colapso total se agota.
Fuente: https://cadenaser.com/


